lunes, 31 de julio de 2017

Hoy viene a tomar el té... Esther Recio


1.- ¿Por qué te gusta leer?
Amo las palabras por sí mismas. Y amo cuando, además de expresar belleza por sí mismas, se reúnen y son capaces de crear un mundo nuevo. Más que la historia, me atrapan las palabras… y, ¿dónde encuentras más palabras reunidas que en un libro?

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?
Pues no sé, la verdad… sé que a los cinco años leía con verdadera fruición al Cardenal Whitman, lo reconozco. Pero luego lo dejé, lo prometo.

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?
Die 13 ½ Leben des Kaptän Blaubär, de Walter Moers. Lamentablemente, en España se editó  Las trece vidas y media del capitán Blaubär, exquisitamente traducido por el ínclito @MiguelSáez), pero pasó desapercibido.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?
En cualquier momento del día o de la noche. Leo mucho en formato electrónico por ejemplo cuando me despierto por la noche. Así ha caído todo Murakami, en noches en vela. Tengo la suerte de que a mi actual compañero le guste mucho leer en voz alta y lo hace muy bien, así que leemos juntos en cualquier circunstancia: en la cocina, en el jardín, en la playa…

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.
Ahora, en verano, el patio de mi casa, que es particular. En invierno, junto a la  estufa, ¡porque aquí en la costa, aunque nadie se lo imagina ni lo reconocería nunca la web de turismo, la humedad hace que 18º se sientan como -3º!

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?
Sí, Te quiero (casi siempre) de Anna Llenas. Historia preciosa que incide en aspectos importantes de la educación emocional y además tiene una ilustraciones que no me cansaré nunca de mirar.



Biografía

Madrid, 1967. Vive desde hace veinticuatro años en la provincia de Alicante. Dos hijas universitarias.  Recién divorciada. Licenciada en Filología Alemana, intérprete jurado de alemán. De profesión, escritora  (Invierno en Brasily Regresa a Troya, Uma, regresa) y traductora-intérprete.

lunes, 24 de julio de 2017

Hoy viene a tomar el té... Javier Puche



1.- ¿Por qué te gusta leer?

Porque la realidad está mal escrita.

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?

Lamento decir que no. Mi memoria es un fraude. Pero sí recuerdo el primer libro que me dejó tarumba: los cuentos de Edgar Allan Poe.

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?

La metamorfosis, de Franz Kafka.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?

Todos los momentos sin excepción.  

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.

Una cama junto al mar.

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?

La historia interminable, de Michael Ende.



Biografía
 
Natural de Málaga y artificial de Milwaukee, nació sin querer. Desde entonces, intenta en vano integrarse socialmente y caminar erguido. Pese a su envidiable capacidad intelectiva, no comprende en absoluto la realidad, donde se maneja como un zombi. De ahí que viva gran parte del tiempo recluido en su habitación, acompañado de libros, música y mapaches disecados. De lejos, resulta un sujeto adorable. Pero no conviene mirarlo con lupa. Menos aún si hace sol, ya que prende con relativa facilidad. Para completar su perfil, añadiremos que duerme a destajo y se alimenta constantemente, lo cual no le impide exhibir una figura apolínea. Deplora el éxito y los reptiles.

lunes, 17 de julio de 2017

Hoy viene a tomar el té... Jan Canalis



1.- ¿Por qué te gusta leer?
Es difícil dar solo una razón porque hay muchas, entretenimiento, evasión y sed de cultura, entre otras.

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?
Creo recordar que fue Las Aventuras del Joven Waverly de Walter Scott

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?
Entre otros debo destacar La Sombra del Viento de Ruiz Zafon, me encantó.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?
Mi momento favorito para la lectura es tarde por la noche, cuando todo el mundo duerme. Necesito soledad, silencio para poder concentrarme.

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.
Sin duda es el sofá del salón de mi minúsculo apartamento.

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?
Sin duda los de la serie de aventuras de Enid Blyton.


 

Biografía

Nací en 1950 en el seno de una familia trabajadora pero, por circunstancias, tuvimos la suerte de emparentar con una familia burguesa de Barcelona lo cuál me permitió vivir una infancia y juventud desahogadas. Mis padres me matricularon en el Liceo Francés donde tuve la ocasión de contactar con jóvenes pertenecientes a una burguesía catalana que luego serían el embrión de lo que se llamó posteriormente la gauche divine. Mis vacaciones las pasaba siempre en Francia en una mansión lo más parecida a un castillo, en el campo, dónde se llevaba una vida similar a una película de Saura. Estudié en Barcelona Relaciones Públicas y Derecho y estuve trabajando durante veinte años en un banco, naturalmente francés. Probé suerte en la iniciativa privada montando mi propia empresa, aventura que acabó mal, afortunadamente. Actualmente me dedico a la lectura, a filosofar y a ver pasar la vida y poner en práctica lo que decía Gómez de la Serna: “El mejor destino que el hombre puede tener en esta vida es el de supervisor de nubes acostado en una hamaca mirando al cielo”.

lunes, 10 de julio de 2017

Hoy viene a tomar el té... Luisa Horno


1.- ¿Por qué te gusta leer?
Es una de las mejores formas de vivir, de crecer.

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?
Celia, de Elena Fortún, hoy tan reivindicada la autora, por suerte. Pero casi nunca he leído sólo un libro cada vez, a no ser que sea novela negra, que me absorbe demasiado.

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?
No hay sólo uno, es imposible. El guardián entre el centeno, de Salinger. Leviatán, de Paul Auster. Bonjour, tristesse, de Françoise Sagan. Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estes. Y hace unos días se ha incorporado La mujer helada, de Annie Ernaux. Y los que se me olvidan en este instante.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?
Por la noche, en la cama, la casa en silencio y la luna en la ventana de mi dormitorio. También me encanta leer en los viajes, siempre me llevo el ebook.

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.
Desde que llevo gafas y otras herramientas, un fantástico sillón reclinable, junto a la ventana del salón y con una lámpara baja al otro lado. Muy clásico, pero muy confortable, para que el tiempo no corra y mis huesos no se quejen.

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?
Dos: Guillermo el travieso, de Richmall Crompton, y Manolito Gafotas, de Elvira Lindo.


Biografía


Soy una abuela que escribe. Puedo atender a las dos facetas, ser abuela y escribir, porque estoy jubilada desde hace siete años. Quise ser escritora desde muy pequeña, pero la vida dispone por sí misma. Empecé tres carreras y no terminé ninguna, tenía ya hijos y yo no me creo lo de la superwoman. Pero sí tuve la suerte de aprobar unas oposiciones en la Universidad de Zaragoza, y allí he pasado treinta y cinco de los mejores años de mi vida. Sobre todo como bibliotecaria y directora de biblioteca. También jefa de la sección de personal, no os creáis... Y especialista en racionalización, que ahora me parece imposible, más que nada por los pájaros de la cabeza. Esos que se me notan tanto escribiendo. Y ya, que yo no soy importante.




lunes, 3 de julio de 2017

Hoy viene a tomar el té... Carmen Peire


1.- ¿Por qué te gusta leer?
¿Por qué me gusta comer? ¿Dormir? ¿Beber? ¿Tomar té? Son actos imprescindibles.  Sin ellos no se puede vivir.

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?
No sé si fue el primer libro que leí o el primero del que tuve conciencia como tal. Unas Navidades, debía de tener cinco o seis años, yo había pedido un libro, no quería solo tebeos o cuentecitos simples, quería un libro de mayores. Me cayeron ¡dos libros de tapa gorda! En uno ponía Cuentos de los hermanos Grimm; en el otro, Cuentos de Hans Christian Andersen. Todavía recuerdo cómo pasé la mano por las hojas, según los abría, fui hojeándolos y parándome en los cuentos que no me sabía, entre ellos La fosforerita.
Y también recuerdo con total nitidez la primera vez que fui consciente de leer entendiendo lo que leía, la sensación de júbilo, casi un mareo, algo se abrió dentro de mi cabeza.

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?
Si lo mido por el que más veces he leído,  El Quijote. Creo que en total he debido de leerlo unas ocho veces. Además, suelo leer capítulos sueltos. Y fui tardía con él. He pensado muchas veces cómo es posible que no lo leyera antes, lo que me he estado perdiendo.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?
Por mí, cualquiera. Por tareas y obligaciones, por las tardes, en el váter, en el metro, de noche, mientras cocino… eso me encanta, ponerme a hacer croquetas y mientras remuevo la masa, leo. Me siento un poco como María Moliner, que hacía el diccionario en la cocina.

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.
Me da igual.  Lo que sí necesito, por problemas de espalda, es un asiento  cómodo. Eso me condiciona

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?
¡Caray! Esta pregunta es la más difícil. De los libros infantiles me siguen gustando los cuentos de toda la vida, aunque ahora se consideran políticamente incorrectos.  Si me dejo guiar por el nieto, que tiene dos años, el que más le apasiona es uno de la vida de los gnomos: es ecologista, imaginativo y divertido. Para un poco más mayores, siete u ocho años, Alicia en el País de las Maravillas o Peter Pan. Reconozco que la saga de Harry Potter ha creado lectores, aunque a mí me gusta más La historia interminable. A partir de los 12 ó 13 años, sin lugar a dudas, los cuentos de Edgar Allan Poe. Después, todo.



Biobibliografía

Nací con el aire del Caribe en las caderas y  los pies en la fría Europa, de donde eran mis padres. Soy cante de ida y vuelta, moldeada en el viaje. La primera mitad del bachillerato en un continente y la segunda en otro. Estudié, crecí, leí mucho, tuve un hijo, voy por la tercera pareja, me dediqué a la música y ahora a la literatura. He escrito siempre y he publicado tarde, ocupada en vivir. Tengo dos libros de cuentos publicados, una novela, he editado textos de Max Aub y doy talleres literarios a jóvenes teenagers. En otoño saldrá otro libro de cuentos.
 

lunes, 26 de junio de 2017

Hoy viene a tomar el té... Regino Mateo Pardo

1.- ¿Por qué te gusta leer?
Es una pasión tan temprana y tan intensa que a estas alturas me costaría encontrar un motivo específico. Cuando leo viajo, sueño, vivo historias que nunca podré experimentar pero que de pronto también se convierten en la mía. Supongo que sobre todo es esa la sensación y por eso la adicción, porque de alguna manera desaparezco entre las páginas, me escapo del tiempo y crezco hacia mi propio interior.

2.- ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?
Resulta un poco complicado, aunque sí hay libros que se han quedado fijados como especiales. Entre esos “primeros” libros está Astérix y Cleopatra, con el que abro mi enamoramiento de los personajes entrañables de Goscinny y Uderzo. He reencontrado recientemente en la casa de mis padres dos versiones ilustradas bellísimas (y adaptadísimas) del Poema del Cid y del Cantar de Roland que devoré en su momento. Por alguna razón, como libro-libro, siempre pienso en una edición especial, también ilustrada, de Platero y Yo que trajeron los Reyes Magos a mi nombre de parte de mi abuela Rosalina como mi primer libro, más que como libro leído como libro en propiedad, pero en todo caso las dos serían apreciaciones falsas. Por casa andaban también recopilaciones de los míticos “Cuentos” de Calleja, que también fueron cayendo muy pronto uno detrás de otro.

3.- ¿Cuál es tu libro favorito?
Si como libro favorito entiendo ese al que necesito regresar cada cierto tiempo, Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, y El señor de los anillos, de Tolkien son los libros más desgastados, en el caso del “Adriano”, más que desgastado está en ruinas. El Quijote puede sonar tópico, pero es otra referencia que nunca falla y que te llama cada tanto, y como poeta necesito recordar a Cernuda, el Libro de las Alucinaciones de José Hierro o la estadounidense Adrienne Rich.

4.- ¿Y tu momento favorito para leer?
Si tengo que buscar el momento mágico, por la noche, tarde, a partir de las once o de la medianoche, con algo de música barroca muy suavecito de fondo. Ese paisaje –casi imposible con mi actual ritmo de trabajo y de compromisos- por sí solo hace que la experiencia lectora tienda hacia la magia.

5.- Descríbenos tu rincón de lectura.
Algún día tendré una butaca de orejas muy cómoda, con una chimenea a medio fuelle cerca y un par de perros tumbados delante. Mientras tanto, paso tanto tiempo en los transportes públicos y tan poco tiempo en casa que mi rincón real de lectura hoy es un vagón de cercanías, un autobús urbano o, directamente, las calles de Santander mientras voy de camino a alguna parte. En casa ya leo más bien poco.

6.- ¿Nos recomiendas un libro infantil?
Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr fue una propuesta que me enamoró, la memoria de una pequeña judía que nos cuenta cómo su familia escapa de Alemania a tiempo y sus experiencias al llegar primero a Suiza y luego a Gran Bretaña. La historia interminable de Michael Ende me deslumbró y me obligó a leerla de un tirón, y los recopilatorios de cuentos de Andersen, Grimm, Calleja y Perrault son nuestro imaginario literario, sin ellos va a resultarnos complicado encontrar nuevos buenos lectores.



Biobibliografía
 
Santander, 1965, aunque criado en Reinosa, cerca de las montañas y del frío. Licenciado en Derecho porque la tradición familiar anda siempre de broma, filólogo en proceso porque nunca renuncié a que ese fuera mi título académico, y pianista con los dedos un poco atrofiados ya por falta de uso. Me he pasado la vida entre libros, música, perros, amigos y guerras variopintas de carácter social unas y político otras. Hoy me definiría como “agitador cultural” más que como gestor, y trabajo en el departamento de programación del Palacio de Festivales de Cantabria, además de impartir algunas clases de literatura, coordinar un par de clubes de lectura, perderme por las redes sociales y recordar de vez en cuando que están muy abandonados después de haber sido muy activos mi blog y el de mi perra Gin.
También me gusta definirme como poeta, pero quizás sea una palabra demasiado ambiciosa y tendría que limitarme a decir que escribo y publico poesía, además de aventurarme en tiempos recientes en la novela, el cuento y el teatro por ver si me gano con ellos la mitad de las satisfacciones al menos que me han dado los versos. El último libro pubicado fue La mirada caliza y anda por la imprenta queriendo ver ya la luz 33 Instantáneas.





lunes, 19 de junio de 2017

Hoy vienen a tomar el té... Las Microlocas


1.- ¿Por qué os gusta leer?
Eva Díaz Riobello: Soy una adicta a las historias, desde que me contaban cuentos antes de dormir cuando era pequeña, para mí leer es tan imprescindible como respirar o comer. Si no tengo un libro a mano, me las invento yo. Leer es una forma de viajar y evadirse que a mí personalmente me ayuda a afrontar la realidad y comprenderla mejor. 
Isabel Wageman: Básicamente, la razón es el placer, como en casi todo lo que nos gusta. Me gusta leer por divertirme, emocionarme y ojalá, sorprenderme. Me gusta leer porque ser escritora es ser lectora.
Teresa Serván: Porque soy curiosa. Porque no puedo evitar observar a la gente que no conozco. Escuchar conversaciones ajenas. Espiar otras vidas.
2.- ¿Recordáis cuál fue el primer libro que leísteis?
EDR: Uno de los primeros que recuerdo es El fantasma de palacio, de Mira Lobe, de la colección blanca de Barco de Vapor. Lo releía mucho porque me gustaba mucho la historia, las ilustraciones, y además podía dibujar encima. Lo tenía todo.
TS: Son muchos primeros libros. El primero que te leyeron, el primero que leíste sin conciencia, el primero que elegiste, el primero que leíste a escondidas, el primero que no terminaste, el primero que no te gustó.
IW: ¿Y si hay más primeros? ¿Cuáles son los primeros que nos pueden faltar?
3.- ¿Cuál es vuestro libro favorito?
EDR: No podría elegir uno solo ni aunque me apuntasen con una pistola. Cada año descubro libros que me entusiasman y los recomiendo a todo el mundo. Los últimos que me han encantado son Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez, y Patria, de Fernando Aramburu. Y dos que recomiendo siempre son Jonathan Strange y el señor Norrell, de Susanna Clarke y Música para camaleones, de Truman Capote.
IW: ¿Mi libro favorito de cuando era niña? ¿Mi libro favorito de hace diez años? ¿Mi libro favorito ahora? Nuestros libros favoritos cambian con el tiempo. Y con suerte, mañana tendré otro libro favorito. Qué difícil dar títulos sin ser, al mismo tiempo, franca y falsa.
TS: No soy de favoritos, ni película, ni serie, ni canción. Hay libros importantes en momentos vitales. Libros dolorosos en momentos frágiles. Libros radiantes, influyentes, poderosos. Libros que si hubiera leído en otro momento no habrían dolido, influido o brillado tanto.
4.- ¿Y vuestro momento favorito para leer?
EDR: Durante el día aprovecho todos los momentos que puedo, especialmente cuando voy y vuelvo del trabajo en tren. Pero sobre todo me gusta leer tranquilamente por la tarde, al llegar a casa, para desconectar de todo.
TS: En todos los viajes. En todos los trenes. En todas las noches. 
IW: El mejor momento para leer es cuando me apetece, porque, la verdad, no siempre hay ganas de leer.
5.- Describidnos vuestro rincón de lectura.
EDR: En casa suele ser el chaise-longue del sofá, que tiene un cajón con mantas al lado y parece que te invita a pasarte la tarde leyendo hecha un durum, casi siempre con mi gato al lado, que aprovecha que no me muevo para dormir la siesta encima.
IW: Por suerte, los rincones de lectura los construimos en cualquier lugar. Son transportables, como los libros. Hay cosas que ayudan, el silencio, por ejemplo. No soy de costumbres, creo que no tengo ninguna, así que tampoco tengo un lugar para leer.
TS: Me gusta leer cerca de una ventana.
6.- ¿Nos recomendáis un libro infantil?
EDR: Para niños a partir de nueve años aconsejo a tres autores imprescindibles: Roald Dahl, Michael Ende y Joan Manuel Gisbert. De este último recomiendo Escenarios fantásticos, que se acaba de reeditar y es precioso.
IW y TS: De nuestra infancia a la infancia de nuestros hijos: El oso que no era oso, El paquete parlante, Lejos de Boneville y La Porota.


Biobibliografía'S

Microlocas es el nombre adoptado por un colectivo de cuatro escritoras para crear un proyecto literario común en el que, sin renunciar en ningún momento a la creación individual, son capaces de cuestionar el concepto de autoría, las fronteras geográficas y de la lengua, el diálogo entre poéticas diferentes. Su debut se produjo en 2011 con el libro La aldea de F., al que siguieron la micronovela Post Mortem (2014, en Piedad y deseo) y los microcuentos de Casa vacía (2015, en Wollstonecraft. Hijas del horizonte). Pelos, ilustrado por Virginia Pedrero, es su último proyecto. Microlocas son Eva Díaz Riobello, Isabel González, Teresa Serván e Isabel Wagemann.
Eva Díaz Riobello (Avilés, Asturias, 1980) es periodista y colaboradora habitual en radio. Sus textos han obtenido premios como el Jóvenes Talentos Booket o el Por favor, sea breve. Es autora del libro de cuentos Susurros en el tejado (2010), ganador del certamen Nuevos Creadores.
Teresa Serván (Madrid, 1974) es especialista en juegos de mesa. Ha publicado microficción en algunas de las más importantes antologías como Por favor, sea breve 1 y 2 (2001, 2010) o El ojo narrativo (2009) y en el 2007 obtuvo el premio Movistar para relatos hiperbreves.
Isabel Wagemann (Valdivia, Chile, 1972) es periodista y fotógrafa y, además de publicar su minificción en diferentes revistas, ha sido incluida en antologías como Por favor, sea breve 2 (2010) o Parafilias Ilustradas (2010). En 2013 obtuvo el premio chileno Santiago en 100 palabras.